2019-06-18
Story

Una repisa para libros en las instalaciones de The Delores Project en Denver, un lugar en donde las personas transgénero son bienvenidas.

Fotografía de Joe Mahoney / enviado especial de The Colorado Trust

Por Chandra Thomas Whitfield

Quienes trabajan defendiendo causas a favor de las personas transgénero en Colorado dicen que recientes cambios que propone el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, por sus siglas en inglés) es un asalto dirigido contra su comunidad. La propuesta de HUD permitiría que se negara la entrada a personas transgénero sin hogar a refugios beneficiarios de fondos federales.

HUD propuso la medida en mayo solo un día después de que el secretario de la agencia, Ben Carson, testificara que no se anticipaban tales cambios. Los defensores dicen que la medida disminuye el poder de la norma de acceso igualitario implementada durante la presidencia de Obama. Los promotores de causas pro-LGBTQ celebraron esa norma porque protege a las personas transgénero sin hogar que buscan apoyo en refugios respaldados por HUD. Estos refugios cuentan con servicios como baños y dormitorios separados según el género.

“No me sorprende que esta presidencia haya dicho eso; desde que subió al poder, Trump ha desatado este tipo de ataques, y no solo hacia personas transgénero, en los avances logrados por la presidencia [de Obama] en cuestión de servicios de salud, vivienda y otras políticas fundamentales que ayudan a ofrecer acceso igualitario para todos”, dice Sable Schultz, gerenta del programa transgénero en El Centro Comunitario GLBT de Colorado. Schultz define la norma propuesta como “un ejemplo más de esta presidencia impulsando políticas que promueven el odio y la intolerancia contra grupos históricamente vulnerables como la comunidad LGBTQ”.

El cambio que HUD propone llega al poco tiempo de que la presidencia de Trump prohibiera que las personas transgénero se enlistaran en las fuerzas armadas y una nueva norma que permite a los trabajadores de salud invocar razones morales o religiosas para evitar ofrecer servicios médicos. A nivel nacional, los defensores de causas transgénero dicen que la “norma de la conciencia” resultará en que se niegue atención médica vital a personas LGBTQ.

“Primero fue nuestra atención médica, y ahora están intentando privarnos de nuestras oportunidades de vivienda”, dice Nevaeh Anderson, una mujer transgénero afroamericana que trabaja como especialista de alcance comunitario en la prevención del VIH para el Empowerment Program, una organización a favor de la mujer en Denver. “Es tan frustrante porque están usando como fundamento ‘la moral y los valores’ para quitarles sus derechos y destruir a un grupo de personas, quienes ya enfrentan desafíos serios según demuestra la evidencia, solo porque no están de acuerdo con cómo vivimos. Deberíamos tener el derecho a la vida, la libertad y la justicia para todos, como todos los demás”.  

Por ahora, HUD no ha formalizado ninguna norma relacionada con los cambios propuestos. Schultz dice que si se aprueba en algún momento, las personas transgénero en Colorado pueden encontrar consuelo ya que Colorado es uno de 20 estados y el Distrito de Columbia con leyes que protegen a las personas contra la discriminación por su orientación sexual e identidad de género en el empleo, la vivienda y las instalaciones públicas.

“Por esa razón, no creo que veamos tantos problemas aquí, especialmente en Denver, la cual tiene una reputación de ser más abierta e inclusiva”, dice Schultz, una mujer transgénero. “Pero en lugares en donde tales políticas no están integradas en el marco legal, probablemente haya muchas personas a quienes no dejen entrar o directamente les nieguen un refugio de emergencia”.

Este cambio político que HUD propone, dice, podría animar a más gente para que actúe hostilmente contra las personas transgénero en general, cuando busquen servicios en refugios o hasta si intentan alquilar o comprar un hogar. “Esto destaca la necesidad a nivel nacional de hablar más y actualizar los políticas antidiscriminatorias con base en la identidad de género y la expresión de género”, Schultz agrega.

Bajo el cambio propuesto, los refugios pueden citar “inquietudes de privacidad, seguridad, prácticas, creencias religiosas” como razones para negar el acceso a solicitantes transgénero, o forzarlos a usar baños y dormitorios que no corresponden con su identidad de género. Estudios sugieren que las personas transgénero son especialmente vulnerables a la inestabilidad y discriminación en la vivienda. Además, más y más estudios, incluidos informes de un antiguo Cirujano General de EE. UU., HUD y la Organización Mundial de la Salud, muestran una conexión importante entre la situación de vivienda y los resultados de salud. Un informe publicado en 2008 por la Fundación Robert Wood Johnson concluyó que “la vivienda mala e inadecuada contribuye a problemas de salud como las enfermedades crónicas y lesiones”.

Es bastante más probable que las personas transgénero en Colorado digan tener mala salud física y mental, según un informe publicado en junio de 2019 por el grupo de defensa comunitaria One Colorado. Las experiencias de discriminación, aislamiento e inseguridad en la vivienda son comunes, según el informe. (The Trust contribuyó fondos para crear el informe.)

“Si te fijas en los resultados de cualquier cantidad de estudios, la inseguridad en la vivienda afecta todos los aspectos de la vida de una persona”, Schultz dice. “Si a las personas tienen opciones estables y sostenibles de vivienda, muchas cosas empiezan a encajar para ellas.  

“Cuando las personas no tienen eso, tienden a participar en ‘industrias de supervivencia’ y quizás terminen en la cárcel, lo cual resulta en otros problemas. Es un sistema interconectado”.  

Stephanie Miller, directora ejecutiva de The Delores Project, el cual ofrece refugio, vivienda y servicios de apoyo para personas sin hogar, incluidas mujeres y personas transgénero, concuerda con que lo peor de estos cambios propuestos probablemente afecte más a los estados que no ofrecen actualmente protecciones legales según la orientación sexual o la identidad de género. Por lo tanto, dice, debilitar la norma del acceso igualitario podría resultar en que muchas personas transgénero migren a lugares como Colorado que sí ofrecen esas protecciones, con el potencial de sobrecargar a los proveedores de servicios.

Miller dice que The Delores Project actualmente administra un refugio y 35 unidades de vivienda de apoyo permanente para personas con bajos ingresos en la comunidad Arroyo Village. La comunidad también incluye 95 unidades de vivienda asequible de Rocky Mountain Communities para personas y familias que trabajan. Los Apartamentos Delores en Arroyo Village actualmente albergan a cinco personas transgénero, y se esperan más de ellas a finales de este año.

Anderson, del Empowerment Program, no está de acuerdo con que las leyes estatales por sí solas sean suficientes para proteger a las personas en Colorado, especialmente a las mujeres negras transgénero como ella y a otros grupos que forman parte de la comunidad transgénero.  

“En Colorado les gusta decir que la gente respeta a todos por quienes son. Pero hasta con esas leyes vigentes, eso no es así para muchas personas como yo que todavía sufren discriminación con regularidad, hasta dentro de la comunidad transgénero”, Anderson explica. También predice que hacer cumplir la nueva norma de HUD probablemente resulte en un aumento del ya crónico problema de la falta de hogar entre muchas personas transgénero.

Aquellos que estén preocupados por los cambios federales propuestos deben mencionar algo, Miller dice.  

“No debes asumir que tu voz no importa o asumir que alguien más va a decir lo que opina sobre esto”, dice. “Ahora es el momento de levantar tu voz. Así es como empieza la defensa comunitaria”.

Chandra Thomas Whitfield
Periodista de medios impresos, TV, radio y multimedios
Denver, Colorado