2019-03-21
Historia

Fotografía de Joe Mahoney/encargado especial para The Colorado Trust

Por Kristin Jones

La fotografía de arriba muestra a Luis Gomez interpretando durante una reunión de fin de año del grupo de residentes Sheridan Rising Together for Equity. The Colorado Trust está apoyando a este equipo de residentes a través de su estrategia de Colaboraciones comunitarias. La fiesta, en donde también hubo pastel, ponche y una demostración infantil de kung fu, fue una celebración de los esfuerzos de los residentes para impulsar la salud y justicia en Sheridan, una ciudad en la frontera sudoeste de Denver. El equipo ofrece una base de lanzamiento para residentes que se han postulado como candidatos públicos, y para el trabajo colectivo que ha alentado al distrito escolar local para que incorpore más oportunidades de aprendizaje tomando en cuenta diferencias culturales.  

Sin Gomez, el equipo no hubiera podido hacer ni la mitad de lo que ha hecho. Esto se debe a que, sin sus servicios de interpretación y los de otros, los residentes no podrían hablar entre sí. Algunos hablan solo inglés, algunos solo español, y algunos son bilingües.  

Así funciona: Cuando alguien habla en inglés, Gómez susurra simultáneamente en su micrófono, el cual transmite lo que dice a los audífonos de todas las otras personas en el salón. Otra persona interpreta al inglés cuando alguien habla en español.

Gomez trabaja para Community Language Cooperative, una organización con sede en Denver que ofrece servicios de capacitación, interpretación y traducción. El trabajo de la cooperativa ha sido esencial para los diversos equipos que participan en la estrategia de Colaboraciones comunitarias. Los equipos participan en esfuerzos a largo plazo para descubrir las causas principales de las desigualdades que existen en sus comunidades, y para proponer e implementar soluciones. Necesitan poder comunicarse entre sí, y hacerlo sin que cada reunión dure el doble, o más.

En Fort Morgan, por ejemplo, los talleres que ofrece la cooperativa permiten que personas que hablan francés, español, somalí e inglés participen en el idioma que prefieran. Todos los participantes usan audífonos; contribuyen y escuchan durante las reuniones en el idioma que más entienden.

La misma dinámica funciona igual de bien cuando las que colaboran son organizaciones no lucrativas, en lugar de vecinos. Un grupo de 18 organizaciones diversas que promueven la equidad en salud en Colorado, con el apoyo de The Trust, ha estado usando por años a la cooperativa para que proporcione servicios de interpretación en sus reuniones.

Rosa Guzman-Snyder fundó la cooperativa con su hermana Indira Guzman, quien también ha trabajado como organizadora con el grupo de Sheridan. Guzman-Snyder dice que el objetivo de la cooperativa no es solo ofrecer servicios de interpretación y traducción; es la justicia del lenguaje.  

Guzman-Snyder dejó la organización en junio de 2018 para aceptar un puesto dirigiendo iniciativas de desarrollo comunitario con National Center for Families Learning, una organización educativa sin fines de lucro. Pero antes de irse, habló conmigo sobre el trabajo de la cooperativa. La siguiente es una versión editada de nuestra conversación.

¿Qué quieren decir cuando hablan de justicia del lenguaje?

En realidad tiene que ver con el poder.

Con frecuencia no se ofrecen servicios de interpretación en clínicas o cortes o escuelas. Están los niños interpretando para sus papás. Vivimos en Denver, y hay muchas personas trabajando para que haya acceso con base en el idioma. Nosotros ampliamos esa idea y examinamos las estructuras de poder.

Mis padres son inmigrantes mexicanos. Mi mamá aprendió inglés. Mi papá básicamente entiende [inglés] pero no lo habla.

Mi papá fue pastor. Ahora está retirado. Cuando daba sus sermones en español, lo veíamos en todo su esplendor. Era un orador muy dinámico. Pero al momento de entrar en cualquier institución [donde se hablaba inglés], una escuela o la oficina de un doctor, sus hombros se hundían y su cara perdía el color. Se notaba ese sentimiento de impotencia.

Entonces, ¿cómo se cambia esa dinámica de poder?

Hablamos mucho sobre cómo asegurar que el idioma no sea algo en lo que se piensa después de todo. Si tienes un espacio en donde guiarás una conversación sobre la salud mental o las enfermedades de transmisión sexual, asegúrate de que las personas tengan aptitudes culturales. Quizás hablen español pero no entiendan la forma como estos temas interactúan con la cultura.

El 90% de los intérpretes que tenemos son hijos de inmigrantes mexicanos, o ellos mismos son inmigrantes o refugiados. Saben cómo guiarse por estas situaciones.  

En nuestro trabajo con comunidades, nos esforzamos por establecer conexiones fuertes, con límites claros sobre la privacidad. Las personas no se abrirán con nosotros a menos que crean que estarán seguras. Hacemos lo que hacemos para que el intérprete no ocupe espacio ni tome tiempo. Estamos asegurándonos de que el poder lo tenga la comunidad.

¿Por qué los audífonos son una herramienta tan importante?

Cuando todas las personas tienen audífonos, todos sienten la libertad de opinar. Ningún idioma es más dominante que otro. No existe la impresión de que quienes no hablan inglés están recibiendo un servicio adicional.

Lo que usualmente sucede en espacios tradicionales es que solo las personas que hablan el idioma no dominante usan audífonos. En cualquier momento que quieren decir algo, el intérprete tiene que hablar por ellas.  

Si todos tienen audífonos, no te detienes por nadie. Eso envía el mensaje de que, “sí, este espacio es para mí, el espacio permite que mi opinión se escuche”.  

El lenguaje es poder, y si las personas sienten que su lenguaje es menos importante, la probabilidad de que opinen o aboguen por cambios en sus comunidades es mínima. Sienten como que, “mi opinión realmente no importa aquí, porque no hablo el idioma”.

¿Cuál es la misión que impulsa el trabajo de la cooperativa?

Creo que realmente existe la idea de que debemos informar a las personas sobre cómo funcionan los sistemas y permitir que se guíen por los sistemas de los Estados Unidos.

Es diferente de hacerlas sentir como que son personas incompletas. Cuando llegamos a un espacio o a una sala de reuniones, queremos que las personas asistan integralmente, con su cultura, su idioma, sus hijos. Eso nos enriquece a todos.

Kristin Jones
Subdirectora de comunicaciones
The Colorado Trust