2017-12-13
Historia

La autora y periodista Elisabeth Rosenthal fue la ponente principal durante la conferencia anual Hot Issues in Health que organizó el Instituto de Salud de Colorado en Englewood en diciembre.  

Brian Clark/Instituto de Salud de Colorado (usada con permiso)

Por Kristin Jones

Colorado es un estado dividido. Dividido políticamente, con votantes y una legislatura separados según el partido político al que pertenecen—y separados aún más dentro de los dos partidos principales. Dividido también entre los que tienen y los que no tienen; algunos han prosperado gracias a la prosperidad económica del estado, mientras que otros sienten que los han abandonado o dejado de lado.

A nivel federal, divisiones como estas parecen haber causado que sea casi imposible llegar a un consenso amplio en asuntos de gran importancia para nuestras vidas y nuestra salud: el cambio climático, la inmigración, los cuidados de salud y los impuestos.  

Las personas de Colorado, ¿estamos igualmente condenadas a la parálisis debido a nuestras diferencias?

Esta fue una pregunta clave durante Hot Issues in Health, la conferencia anual sobre políticas de salud que organiza el Instituto de Salud de Colorado (CHI, por sus siglas en inglés). La conferencia reúne a legisladores de los dos partidos principales, funcionarios del gobierno, expertos en políticas y otros para hablar sobre las preguntas políticas más importantes del próximo año. CHI, un beneficiario de The Colorado Trust, proporciona datos y análisis a legisladores para ayudarles a entender la situación increíblemente compleja por la que están pasando los servicios de salud en el pais y el estado.

Michele Lueck, directora ejecutiva de la organización, cree que hay maneras de avanzar en este ambiente actual tan polarizado.

“Si podemos construir un túnel a través de las Montañas Rocosas en Colorado, podemos encontrar una manera de tomar decisiones sólidas sobre políticas de salud”, dijo Lueck al inicio de la conferencia.

Hay muchos problemas comunes que atraviesan las líneas divisorias. La crisis de los opioides es uno de ellos. La investigadora Teresa Manocchio del CHI y el doctor Donald Stader del departamento de emergencias en Swedish Medical Center describieron una historia desalentadora sobre la epidemia. En 1999, 108 personas en Colorado murieron debido a una sobredosis relacionada con los opioides. En 2016, casi cincuenta veces más personas murieron.

Los doctores son parcialmente culpables, Stader dijo. Los opioides son una droga terrible para la mayoría de los tratamientos contra el dolor, debido a sus propiedades adictivas, explicó. Sin embargo, continúan siendo el tratamiento que se receta primero. Algunas alternativas altamente eficaces son baratas y comunes: el ibuprofeno, por ejemplo. Otros tratamientos, como el gas hilarante, las inyecciones en los puntos dolorosos o la acupuntura, no se ofrecen universalmente o las aseguradoras (que pagan por los opioides sin pensarlo dos veces) no los cubren.

Existe evidencia de que los cambios en las prácticas para recetar tratamientos, y los esfuerzos públicos como el Programa para Monitorizar los Medicamentos con Receta, han contribuido a que disminuya el abuso de los medicamentos con receta. La mala noticia es que la heroína ha regresado a tomar su lugar, y ahora contribuye a una porción creciente de las muertes.

Hay soluciones respaldadas por evidencia, Stader dijo. El tratamiento asistido por los medicamentos, por ejemplo, está más ampliamente disponible—aunque siguen habiendo diferencias.

Mientras tanto, iniciativas para intercambiar jeringas y mejorar el acceso a la droga naloxona, la cual revierte los efectos de una sobredosis con opioides, pueden mantener viva a las personas hasta que reciban tratamiento y prevenir la propagación de la hepatitis C y el VIH. Estas iniciativas, conocidas como esfuerzos para reducir daños, fueron muy controversiales en el pasado, pero ahora están recibiendo más apoyo.

Cynthia Coffman, la procuradora general de Colorado, mientras hablaba como parte de un panel de candidatos republicanos a gobernador, reprendió a los otros candidatos, Victor Mitchell y Doug Robinson, quienes dijeron que les gustaría estudiar más los datos sobre los esfuerzos para reducir daños antes de promover cosas como el intercambio de jeringas en todo el estado.

“Creo que los datos son los cuerpos de personas muertas que aparecen en Cherry Creek. Creo que son las personas que se encuentran con agujas en los brazos sobre Colfax. Creo que son los padres teniendo que enterrar a sus hijos porque se murieron de una sobredosis en su habitación a los 15 años”, Coffman dijo. “Tenemos los datos. Tenemos una crisis”.

Un comité bipartidario de legisladores en Colorado está estudiando los trastornos del abuso de sustancias y ha presentado seis propuestas de ley para que se discutan en la próxima sesión legislativa estatal. Estas propuestas incluyen algunas que crearían un programa piloto en un sitio en Denver donde las personas podrían inyectarse bajo supervisión, otro que capacitaría a los profesionales médicos y agentes encargados del orden público sobre la prevención de los opioides, y otro que ampliaría el tratamiento residencial contra el abuso de sustancias.

Sin embargo, en otras áreas de gran presión, las soluciones son contenciosas. Examinemos, por ejemplo, los costos de los cuidados médicos. Las mensualidades del seguro médico son altas, y los deducibles son inalcanzables para demasiadas personas, mientras que una porción desproporcionada del dinero recaudado a través de los impuestos se dedica a los cuidados médicos en lugar de a otros servicios sociales. ¿Será la solución ofrecer Medicare para todos? ¿Una opción de seguro médico público? ¿Grupos de alto riesgo? ¿Cuidados impulsados por el consumidor? Tu respuesta podría depender de tu afiliación política.

La ponente principal, Elisabeth Rosenthal, no ofreció una solución política sino una explicación sobre cómo llegamos a este punto. La periodista y autora del libro recientemente publicado “Una enfermedad estadounidense: cómo los cuidados de salud se convirtieron en un gran negocio y cómo puedes recuperarlos” (An American Sickness: How Healthcare Became Big Business and How You Can Take It Back), explicó la manera como un sistema médico dirigido por las demandas del mercado ha resultado en cuidados de salud disfuncionales.

Rosenthal descubrió que las pautas del mercado pueden ser catastróficas cuando se aplican a los cuidados médicos. En nuestro sistema, una vida entera recibiendo tratamiento es preferible a curarse; los precios subirán hasta donde lo aguante el mercado; y, las amenidades y el mercadeo importan más que los buenos cuidados. Ella citó a un doctor que le dijo que “si los incentivos que tenemos ahora hubieran existido cuando Salk inventó la vacuna contra la polio, no tendríamos una vacuna contra la polio. Tendríamos pulmones de hierro de 10 colores diferentes con aplicaciones para el iPhone”.

Las motivaciones comerciales de los cuidados de salud en nuestro país explican por qué las colonoscopías, por ejemplo, cuestan miles de dólares en EE. UU., y una fracción de eso en otros países. Explican cómo una compañía farmacéutica cobra $2,319 al mes por un medicamento que se puede aproximar eficazmente con los medicamentos Pepcid y Motrin disponibles sin receta por $11 al mes, y cómo un hospital puede cobrar $100,000 por una infusión para tratar la artritis que cuesta una fracción de esa cantidad, porque la ofrece en una habitación cómoda.

Hay ciertas cosas que podemos hacer como consumidores. Podemos preguntarle a nuestro doctor si un tratamiento es necesario y si existen opciones genéricas o menos costosas. En el hospital, podemos preguntarles a los diversos profesionales que nos visitan por qué están ahí. Podemos incluir una nota en los formularios de autorización que solo aceptaremos procedimientos que formen parte de la red de nuestro seguro médico.

Así es como podremos empezar a progresar. ¿Pedir que se formulen buenas políticas federales para disminuir nuestros costos médicos? Quizás eso sea más parecido a mover montañas.

Kristin Jones
Subdirectora de comunicaciones
The Colorado Trust