2018-04-19
Historia

Por Kristin Jones

Jennifer Fanning es directora ejecutiva de la Red de Salud Rural del Condado de Grand. La Red es parte de un grupo de 18 organizaciones que están trabajando juntas para promover la equidad en salud a lo largo del estado, con el apoyo de The Colorado Trust.

¿Cómo describirías lo que hace la Red de Salud Rural del Condado de Gran?

Somos una alianza enfocada en la salud que aboga por la gente en nuestra comunidad y asegura el acceso a los cuidados. Resolvemos, colectivamente y en colaboración, problemas sistémicos generales en nuestra comunidad.

¿Qué es lo que más te enorgullece de tu trabajo?

Estoy muy orgullosa no solo de mi organización sino también de mi comunidad y cómo siempre estamos evolucionando y cambiando. Incluimos a la comunidad, la gente afectada e involucrada, para escuchar realmente cuáles son sus necesidades. Hemos hecho eso durante todo el tiempo que he trabajado aquí.

¿Cómo se manifiesta eso?

Nos enfocamos realmente en lo que sea que la comunidad nos diga que necesita. En estos momentos es la salud mental: ofrecer cuidados que integren la salud mental, abordar cuestiones de acceso y estigma, proporcionar guías para los pacientes y coordinar su tratamiento.  

¿Cuál es la parte más desafiante?

Antes que nada, los fondos. Gran parte de lo que hacemos es el cambio de sistemas y cubrir las brechas y necesidades en la comunidad. Necesitamos fondos sostenibles. El trabajo colaborativo es largo y difícil, y eso también alarga el proceso. Lleva mucho tiempo asegurar que todos tengan la oportunidad de dar su opinión e involucrar activamente a la gente afectada por las decisiones que se toman. Muchas personas quieren ver cambios, y quieren que los cambios sucedan ahora. O no quieren que haya cambios para nada.

¿Qué quieres decir cuando hablas de “cambio de sistemas”?

El cambio de sistemas es diferente a la implementación de programas. Los programas son ajustes a corto plazo. Los cambios de sistemas significan cambiar la causa principal del problema. En lugar de enfocarnos en la punta del iceberg, queremos abordar lo que existe ahí abajo, la causa de que las personas no estén sanas, y corregirlo para hacer cambios positivos en nuestra comunidad.

Un ejemplo es el tratamiento integrado: la idea de tener profesionales dedicados a la salud mental dentro de las clínicas de atención primaria. Bueno, tenemos varias clínicas diferentes que ofrecen atención primaria, y la gente va a todas ellas. No tenemos la población suficiente para respaldar que haya un proveedor dedicado a la salud mental en cada una de esas clínicas. Entonces, ¿cómo eliges cuál clínica? Lo que hicimos es tener guías ambulantes especializados en salud mental que ayudan a la gente para que obtenga los cuidados de salud mental que necesitan. Eso es un programa. Pero también está cambiando la manera de pensar de los proveedores de atención primaria; está ayudándolos para que sepan cómo y cuándo llamar a un guía de salud mental antes de una crisis. Y eso afectará más tarde al paciente, entonces se enfoca en los factores centrales.

¿Cómo ha cambiado tu manera de trabajar a través de la colaboración con el grupo de organizaciones dedicadas a promover la equidad en salud?

Siempre hemos tomado en cuenta la equidad, pero nunca la hemos realmente articulado ni nos hemos enfocado en la equidad y los determinantes sociales de la salud como una forma de mejorar el acceso a los cuidados.

Desde el principio, nuestra organización se creó específicamente para cubrir las brechas en los servicios. Siempre hemos tomado en cuenta factores como la geografía, los ingresos, la ciudadanía, el seguro, para crear programas y colaboraciones enfocadas en ellos. Pero ahora hicimos la transición para tomar en cuenta los obstáculos infraestructurales e institucionales que afectan la salud de las personas.

La transición sucedió como resultado de nuestra participación en el grupo. Empezó con la capacitación profunda del personal y de los integrantes del consejo sobre lo que es la equidad, cómo se manifiesta, cómo las inequidades raciales afectan todas las demás inequidades, la historia de la inequidad, cómo se presenta en nuestra comunidad y en nuestro país. Hemos incorporado la equidad a nuestros procedimientos, políticas y procesos de contratación, a la manera como administramos nuestra organización, a nuestras conferencias de caso, a nuestras reuniones.

La manera como hablamos a nivel organización afecta inmensamente a nuestros pacientes y clientes. Podemos trabajar con ellos de manera más eficaz para alcanzar sus objetivos.  

¿Cuál es tu visión para la equidad en salud en Colorado?

Realmente pienso que el elemento base de la equidad en salud, y de cualquier equidad, es entender la humanidad que cada uno de nosotros tiene. Es como el principio moral de tratar a otros con respeto y amabilidad. Siento que eso ya no existe. Mi visión para la equidad en salud, y la equidad en general en Colorado, sería que todos entendieran realmente que, que todos tienen humanidad y el deseo de que los traten de esa forma, y que respetemos las experiencias de los otros. Eso conllevaría un enorme cambio en el paradigma. Y, luego, específicamente, creo que se manifiesta en cambios de políticas para que ya no haya una diferencia en los resultados de salud cuando estratificas datos a través de grupos raciales, ingresos, educación. Cuando los datos muestran que no existe una diferencia, entonces hay equidad.  

¿Cuáles crees que son los mayores obstáculos para alcanzar esa visión?

Cambiar mentes y corazones, número uno. No vamos a cambiar el 100 por ciento de las mentes y los corazones. Pero hay un momento crítico. En salud pública se llama “el efecto rebaño”.  

Hay tantos tipos diferentes de políticas establecidas que crean inequidades. Deshacer todo eso es lo que realmente llevará tanto tiempo. Y luego, con respecto a las políticas en general, casi siempre hay consecuencias inesperadas. Entonces, ¿cómo corriges las inequidades sin crear más inequidades?

Tú y tus colegas a lo largo del estado han decidido enfocarse en la equidad racial como una prioridad para alcanzar la equidad en salud. ¿Qué es eso?

Tengo que mencionar que, cuando el grupo empezó a hablar sobre la equidad racial, fue bastante difícil para mí y lo expresé. Vivo en una comunidad predominantemente blanca. Me costó mucho entender cómo el hablar sobre la equidad racial afecta a la comunidad con bajos ingresos, lo cual es uno de nuestros mayores problemas aquí.

Ahora que me he educado y estoy consciente de ello, entiendo que nuestro país se formó con base en la opresión racial: específicamente en la esclavitud, al igual que en el colonialismo de las personas indoamericanas y el genocidio masivo. Esa historia existe, y durante años se han implementado intencional e involuntariamente políticas que perpetúan sistemas opresivos.

Lo que aprendí es que no es mi culpa que todas estas cosas sucedieron. Aunque mi familia hubiera tenido esclavos, no es mi culpa. No estaba viva en los años 1800. Pero esa es nuestra historia y ahora depende de nosotros aceptar la responsabilidad de sanar esas heridas y seguir avanzando, tratarnos con dignidad y respeto para que todos tengamos comunidades sanas y prósperas Eso es lo que al final todos quieren: vivir en comunidades sanas y prósperas.

¿Cuál crees que es tu identidad cultural o étnica y cómo informa tu trabajo?  

Soy una mujer blanca que pertenece a la clase media de origen ligeramente italiano. Nunca me di cuenta totalmente del privilegio que eso conlleva. Sabía que existía. Pensé que lo tenía en cuenta. Pero ahora, con nuestro trabajo dentro del grupo dedicado a promover la equidad en salud, estoy aprendiendo verdaderamente lo que eso significa: lo que el privilegio significa y cómo me presento ante el mundo. La manera como eso informa mi trabajo es entendiendo mejor el privilegio o la opresión de otras personas, y usando mi privilegio para hacer cambios y ajustar las dinámicas de poder. Ese ha sido uno de los cambios realmente clave en mi forma de pensar sobre la equidad y la opresión.

¿Qué es lo que más te sorprende sobre la colaboración para promover la equidad en salud?

Tenemos todos estos factores cambiantes, todos estos sistemas uniéndose en un solo espacio y superponiéndose. Siento que no había pasado mucho hasta los últimos seis meses; ese es el tiempo que dura este trabajo. Es aterrorizante darse cuenta de que solo lo hemos explorado superficialmente. Necesitamos seguir examinándolo en mayor profundidad y cambiando nuestras organizaciones y comunidades. Ese tipo de cambio en el paradigma requiere tiempo.

Kristin Jones
Subdirectora de comunicaciones
The Colorado Trust